La energía constituye una demanda social que tiene múltiples usos y, cuanto más desarrollada está una sociedad, más dependiente de esta se vuelve.


Esta energía tiene su origen en las fuentes de energía, que son unos fenómenos físicos o químicos de los cuales es posible explotar su energía.


Por lo tanto, la función principal de las fuentes de energía es la de generar electricidad para abastecer a la población mundial.


La energía eléctrica la encontramos presente en nuestro día a día en casi todo lo que hacemos. Todas las máquinas que utilizamos usan energía eléctrica para funcionar y, para obtenerla, se utilizan diferentes fuentes de energía.


¿Pero qué fuentes de energía existen actualmente? Continúa leyendo para descubrirlo.

¿Qué fuentes de energía existen?

Las fuentes energía pueden tratarse como convencionales o no convencionales dependiendo de su uso actual:

 

1. Fuentes de energía convencionales o tradicionales

 

Proporcionan la mayoría de la energía en el mundo y, por lo tanto, tiene mayor participación en los balances energéticos de los países industrializados.

 

2. Fuentes de energía no convencionales o alternativas

 

Su uso está menos extendido, pero cada vez están ganando más importancia. En consecuencia, se encuentran todavía en una etapa de desarrollo técnico en cuanto a su utilización generalizada, por lo que no cuentan con gran participación en la cobertura de la demanda energética de los países industrializados debido a sus costes de producción o a la difícil forma de captarlas y transformarlas en energía eléctrica.

 

 

Asimismo, estas fuentes de energía se pueden dividir según dos clasificaciones:

 

 

1. Fuentes de energía no renovables

 

 

Dependen de suministros externos, es decir, del lugar donde exista el recurso o fuente energética. Por ello, son limitados, ya que no se regeneran o lo hace de forma extremadamente lenta.

 

 

En consecuencia, disminuyen a medida que se consumen y, por lo tanto, es posible que se vuelvan escasos en un futuro, lo cual impediría su explotación continua y sostenida.

 

 

Las fuentes no renovables pueden ser de origen mineral o fósil, formadas por la transformación de restos orgánicos acumulados en la naturaleza desde hace millones de años.

2. Fuentes de energía renovables

 

Utilizan los recursos de la naturaleza que suelen ser abundantes e inagotables, lo que hace que su generación y consumo no supongan un problema de desabastecimiento en el futuro.

 

Las fuentes de energía renovables se presentaron como una alternativa a las fuentes de energía convencionales, que acostumbraban a ser las no renovables. Aunque esto poco a poco va cambiando y las fuentes de energía renovables están cogiendo cada vez más peso.

No obstante, no se deben confundir las energía renovables y no renovables con las energía limpias y contaminantes.

 

Las no renovables y renovables dependen de la disponibilidad a los recursos. En cambio, las energías contaminantes y limpias dependen de la contaminación que supone su explotación.

 

Las energías contaminantes, tal y como su nombre indica, son muy contaminantes tanto en el proceso de obtención de la energía como en su consumo final. En cambio, las energías limpias tienen un menor impacto en el medio ambiente, no producen gases de efecto invernadero (CO₂) ni otras emisiones a la atmósfera ni generan residuos de tratamiento complicado. Por lo tanto, contribuyen a frenar el calentamiento global y el cambio climático.

 

Por ello, que una energía sea renovable no quiere decir que sea limpia, y que una energía sea limpia no implica que sea renovable.

 

Un ejemplo de esto es la energía nuclear. Es considerada una fuente no renovable, ya que el uranio, el combustible del que se obtiene, es un recurso limitado. No obstante, es una fuente limpia porque está descarbonizada y no emite gases de efecto invernadero a la atmósfera.

 

Por el contrario, la biomasa que es una energía renovable, pero contaminante, ya que su combustión produce emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.

 

Con todo esto, es importante potenciar las energías renovables limpias, ya que son clave para la transición energética, puesto que cuidan y conversan el medio ambiente y los recursos naturales, fomentan la eficiencia energética y el desarrollo sostenible y promueven una mejor calidad de vida.

 

A continuación, se muestra una tabla con las fuentes de energía más conocidas y su clasificación:

Convencional

Combustibles fósiles

Petróleo

Carbón

Gas natural

Nuclear

Solar

Fotovoltaica

Térmica

Termosolar

Eólica

Terrestre

Marina

Hidráulica

Marina u oceánica

Mareomotriz

Maremotérmica

Undimotriz

Azul

Osmótica

De las corrientes marinas

Geotérmica

Bioenergía

Biogás

Biodiésel

Bioalcoholes

Convencional o alternativa

Convencional

Convencional

Convencional

Convencional

Convencional

Convencional

Alternativa

Convencional

Alternativa

Convencional

Convencional

Alternativa

Convencional

Convencional

Alternativa

Alternativa

Alternativa

Alternativa

Alternativa

Alternativa

Alternativa

Convencional

Alternativa

Alternativa

Alternativa

No renovable o renovable

Convencional

No renovable

No renovable

No renovable

No renovable

Convencional

Renovable

Renovable

Renovable

Convencional

Renovable

Renovable

Renovable

Convencional

Renovable

Renovable

Renovable

Renovable

Renovable

Renovable

Renovable

Convencional

Renovable

Renovable

Renovable

Contaminante o limpia

Convencional

Contaminante

Contaminante

Limpia

Limpia

Convencional

Limpia

Limpia

Limpia

Convencional

Limpia

Limpia

Limpia

Convencional

Limpia

Limpia

Limpia

Limpia

Limpia

Limpia

Limpia

Convencional

Contaminante

Contaminante

Contaminante

Actualmente, en España, el uso de las fuentes de energía no renovables sigue siendo superior al de las renovables, siendo la central térmica de ciclo combinado (24,7 %), la fuente de energía más utilizada durante el 2022.


Sin embargo, aunque estas cifras parecen desalentadoras, hay que tener en cuenta que nos encontramos en plena transición energética, es decir, en un proceso de sustitución de las energías fósiles por las energías renovables y que estas últimas han cobrado una gran relevancia durante los últimos años, significando un 44,2 % en el ámbito nacional en 2022.


Fuente: http://bitly.ws/BDJs


Por lo tanto, estamos ante una oportunidad para impulsar las energías renovables, así como para mejorar la eficiencia energética.


Proteger juntos la salud y el clima, pasa por esforzarnos para que las energías renovables por fin ocupen el lugar que les corresponde.

En Oxperta Energía estamos concienciados con el avance hacia la sostenibilidad ofreciendo soluciones de eficiencia energética basadas en la luz del sol, un recurso renovable, inagotable y limpio.

 

Si estás pensando en dar el paso hacia un cambio en tu consumo, contacta con nosotros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *